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Actualmente no es difícil confundir las agencias de comunicación con las de publicidad. Esto ocurre debido a que hoy en día todo se desliza sobre la esfera del gran negocio de la “compra- venta”, y son estas agencias precisamente las que se encargan de difundir un bien o servicio determinado con el fin de maximizar los beneficios de los clientes que las contratan. No podemos negar que las mismas tuvieron, tienen y seguramente tendrán, un papel extremadamente importante en la vida de las corporaciones; varios de los entes comerciales poseen excelentes rendimientos en sus áreas de producción, recursos humanos y distribución pero no todas están capacitadas cuando de marketing se trata. Es allí donde las agencias de comunicación y publicidad se hacen presentes, la primera para establecer un contacto directo entre el público y el ente; la segunda para promocionar el producto deseado. |
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Como mencionamos en el párrafo anterior, las agencias de comunicación se encuentran extremadamente ligadas a los entes, hasta podríamos decir que estos últimos son dependientes de las primeras. Son cada vez más las organizaciones públicas o privadas que contratan los servicios de una agencia externa para que lleve a cabo sus comunicaciones; esta terciarización de servicios cambió el escenario periodístico generando distintas reacciones entre los periodistas. Hace no menos de 10 años atrás, la tarea de un simple reportero era mucho más fácil, es decir, obtener una entrevista de una persona famosa o importante, tanto como tener acceso a información relevante de una empresa poderosa era resultado de un contacto directo entre el enviado de la agencia de comunicación y su fuente. Hoy, las fuentes empezaron a desvanecerse debido a la aparición de las empresas de comunicación. Aunque algunos todavía defiendan a estas nuevas agencias ya que creen que llegaron a profesionalizar la información corporativa, existen muchos otros que las atacan alegando que éstas son un obstáculo, en especial para los reporteros; una trabajadora del diario “El Mercurio” asegura “Antes era menos complicado reportear, y el primero en llegar a la noticia era quien la obtenía; hoy acceder a entrevistar a individuos que antes nos otorgaban un espacio por naturaleza es imposible”.
Los periodistas comparten la opinión de que estos entes comunicativos han ordenado el mercado de la información ayudando a que ésta se de a conocer de forma más ordenada, lo que no quita que esa es su única misión y no deben ponerse en el camino de un simple reportero y su fuente. Otros trabajadores del medio aseguran que la aparición de las agencias de comunicación se vieron frenadas las relaciones con el ente, es decir, el periodista ya no tiene el mismo acceso dentro de éste como lo solía tener antes; muchas veces hasta se les cierra las puertas. Por todos estos inconvenientes que se generan podemos decir que dichas agencias no son más intermediarias, sino asesoras; al ser contratadas por una compañía su función es dar a conocer su punto de vista de ésta pero también “aconsejan” qué información entregar y qué decir ante las cámaras. Como conclusión, lamentablemente, dichas organizaciones están malinterpretando el papel que deberían cumplir ante los medios, el de acercar mucho más rápidamente las empresas a los medios periodísticos. Se espera que estas agencias puedan contribuir de forma más eficiente y organizada justamente como lo que son, agencias de comunicación y no asesores de marketing.